domingo, 28 de junio de 2015

Los libros de Jochy Herrera

Por Luis Beiro
Jochy Herrera atiende con mirada clínica los problemas del corazón. Lo hace con devoción y humildad. Su mirada profesional ha ido más allá de la simple intuición. Se ha formado en las mejores universidades del mundo y ha ejercido su profesión en altos centros hospitalarios de los E.U, país donde se ha ganado un amplio prestigio. Residió durante diez años en la ciudad de Chicago donde compartió la escritura literaria y la práctica de la cardiología.
A su práctica profesional se une un ludismo innato: la práctica de la creación literaria con responsabilidad y destreza. Esa vocación no le viene como hobby o herencia familiar, sino como resultado de un profundo proceso de asimilación de las más amplias y diversas lecturas, las cuales asumió desde su primera juventud santiagués.
Quien se adentre en sus páginas profanas descubrirá la presencia de un escritor en plena madurez, de un hombre instruido, culto, con mucho que decir y poseedor de los recursos para hacerlo. Su vocación fundadora lo ha llevado a crear una estética cultural donde cine, filosofía, artes visuales, teatro, poesía y demás manifestaciones tienen, como ventana, trasfondos humanísticos. Sorprende que alguien de su elevado prestigio dentro del campo de la cardiología se detenga a tratar los problemas del espíritu.
Sus libros hablan por sí. Al igual que sus artículos difundidos en diversas publicaciones nacionales y extranjeras. Se trata de un profesional incansable que no se conforma con la altura de su ejercicio clínico en el sector de la salud. Herrera es un escritor que no teme a los temas ni a las ternas, que no se detiene en deslumbramientos, ni en evocaciones metafóricas.  Sus ensayos tocan controversias demasiado “fuertes” para un lector adaptado a historias cómodas y prosas ingeniosas.
Son textos donde se enrolan accidentes y presiones reprimidas, donde fluyen la armonía y la certeza, donde la antigüedad clásica, de la mano con la modernidad, acepta o rectifica sus partos, siempre con mirada severa y fijación en lo perpetuo. Qué se puede decir de un escritor de ensayos que resplandecen por su lucidez. Solo un autor con disciplina lectiva y el interés por la inserción en las profundas transformaciones del mundo cultural puede desentrañar  los contenidos elegidos para que, a partir de ellos, se inauguren puentes comunicativos con el lector que puedan servir de referencia.
Sus libros
Jochy Herrera es un autor que debemos leer. Algunos de sus libros “Extrasístoles (y otros accidentes)” (2009), “Seducir los sentidos” (2010) y “La flama magna” (2014) desafían la inteligencia. Temas diversos, reflexiones inimaginables, autores sorprendentes son tratados por una prosa puntual, sin sobresaltos que no acusa complicidades. 
El primero de ellos contiene temas mucho más cercanos a su especialidad clínica y a la relación de esta ciencia con otros fenómenos vinculados al corazón humano y a sus matices líricos. Son ensayos que saben trasgredir y romper la línea divisoria entre la ciencia y la espiritualidad. Sobresaltan escritos como el que cierra el libro: “Las misteriosas mariposas del alma...” donde el alma abandona la subjetiva vestidura de la divinidad para asemejarse  al sentimiento, a la emoción, a la vida misma. Para ello estudia a filósofos de la antigüedad como Aristóteles y Descartes, así como a algunos más recientes como Peter Watson quien “representó la transición del mundo del alma”(...); la diferencia entre la antigüedad y la modernidad (...) que es el cambio intelectual más importante de la historia.”
El segundo tomo es un tratado muy personal sobre la seducción como categoría, vista siempre a partir de su evolución dentro de las artes como la `poesía, el cine, la música y las artes visuales. Entre los temas incluidos, no tienen desperdicios sus ensayos “El discreto encanto de Penélope Cruz” y “El cine mexicano para la aldea global”. En el primero estudia algunos personajes que ha dado vida la diva española, comenzando por “Elegy” (Isabel Coixet, 2008) donde: “La imponente belleza de la actriz madrileña es, en esta cinta, más que en ninguna otra, un personaje esencial encarnado dentro del verdadero personaje”. También se estudian sus protagonismos en cintas como “Átame” (Almodóvar, 1990 ), “Volver” (Almodóvar, 2004), “Vicky, Cristina Barcelona (Woody Allen, 2008). En esa última, su personaje: “... está repleto de una intensa energía vital que suplementa el indiscutible atractivo físico con el talento de una pintora, fórmula que la hace demoledoramente irresistible, no solo frente a Cristina (Scarlett Johansson) sino también a Juan Antonio y hasta  a su envejeciente padre quien confiesa tener sueños eróticos con su nuera”. El ensayo dedicado al cine mexicano estudia algunas películas de tres directores aztecas que han trascendido al plano internacional y son aclamados por sus cintas producidas fuera de la patria de Juárez: Alfonso  Cuarón, Guillermo del Toro y Alejandro González Iñárritu.
El tercer volumen, recientemente publicado por el Ministerio de Cultura  a través de su colección “Ediciones del Comisionado”, contiene una colección de diez ensayos ejemplares donde vincula la ciencia médica con las artes, incluyendo la poesía y el cine. Son piezas de disfrute intelectual que no solo producen calidad de lectura sino informaciones poco conocidas, y de las cuales, el autor señala cierta complicidad con la alquimia.
El segundo ensayo recomendado de este libro, “Suicidar el corazón” se considera por su propio autor como “la consumación del acto suicida”. En él se refieren algunos casos de este tipo en la historia de la medicina, y el que más llama la atención es la del gran poeta colombiano José Asunción Silva (1865-1896).
EL INFARTO UN MALOGRADO POETA

Recomiendo los dos textos finales: “Válvulas venéreas” y “Suicidar el corazón”. El primero entronca las obras y destinos de Gustave Flaubert, Charles Baudelaire, Alfred de Musset y otros, con las enfermedades venéreas, estudio completado a la luz de la condena que este tipo de mal por parte de la Iglesia y las distintas sociedades. Y concluye:  “La enfermedad que influyó sobre grandes personas, que transformó sociedades y sacudió las más rígidas normas, ha sido un libro abierto revelador de las emociones, desdichas y pasiones que, entrada la pre-modernidad, se abalanzaron sobre el nuevo hombre. Hoy, a pesar de que conocemos el esqueleto -el genoma- del Treponema, la crisis y las batallas que hace cinco siglos atormentaban a los hombres de aquellos tiempos, aún continúan: la sífilis y otras enfermedades de trasmisión sexual siguen diezmando amplios sectores de la población. Estigmatizados, tal cual siglos atrás, sus víctimas, que ya no son Papas, ni poetas, sufren, mientras el sofisticado Treponema del nuevo siglo por una parte es el arrogante símbolo del dolor que no desaparece y por otro, la terca enfermedad que, como la maldad ancestral, se resiste a morir.”

Isabel Allende se adueña de las librerías con "El amante japonés".

La historia de amor ambientada en San Francisco dominó las preferencias del público hispanoamericano en su primer mes en las librerías.


La escritora chilena Isabel Allende lo logró de nuevo: "El amante japonés", una historia de amor en San Francisco, dominó las preferencias del público hispanoamericano en su primer mes en las librerías.

María Dueñas, que había dominado con "La templanza" durante dos meses consecutivos las listas de libros más vendidos en Latinoamérica y España, quedó relegada esta vez al segundo lugar.

A continuación, los cinco libros más vendidos en mayo en el mercado hispano:

1. "El amante japonés", de Isabel Allende
Publicada a fines de mayo, la novela cuenta la historia de amor entre una joven y un jardinero japonés que transcurre desde la Polonia de los años 40 hasta el San Francisco actual. "Hay pasiones que son incendios hasta que las ahoga el destino de un zarpazo y aun así quedan brasas calientes listas para arder apenas se les da oxígeno", reseña la editorial.
Isabel Allende comenzó su carrera como periodista hasta que alcanzó el éxito editorial con su primera novela, "La casa de los espíritus" (1982), que fue luego llevada al cine. Actualmente vive en San Francisco, California (oeste de EEUU).

2. "La templanza", de María Dueñas
Tras debutar por todo lo alto con "El tiempo entre costuras" en 2009 y repetir la hazaña con "Misión olvido" en 2012, la autora española allanó las librerías con "La templanza", que se posicionó en los ránkings de ventas de España y Latinoamérica desde su estreno a mediados de marzo.
La novela transita "de la joven república mexicana a la espléndida Habana colonial; de las Antillas al Jerez de la segunda mitad del XIX, cuando el comercio de sus vinos con Inglaterra convirtió la ciudad andaluza en un enclave cosmopolita", de acuerdo a la reseña de la editorial Planeta.
María Dueñas (Puertollano, sur de España, 1964) es doctora en filología inglesa y profesora en excedencia de la Universidad de Murcia.

3. "Canción de hielo y fuego", de George R.R. Martin 
Ya terminada la quinta temporada de "Juego de Tronos", los seguidores de la serie continúan abocándose a los libros que la inspiraron, de George R.R. Martin. "Canción de hielo y fuego" es el título de una saga con cinco entregas ya publicadas.
La serie cuenta la lucha despiadada entre varias familias por conquistar "los Siete Reinos" de territorios imaginarios en una época indeterminada, pero muy parecida a la Edad Media.
George R.R. Martin (Bayonne, New Jersey, noreste de EEUU) nació en 1958. Estudió periodismo y eventualmente se mudó a Hollywood, donde trabajó como guionista y productor.

4. "Ciudades de papel", de John Green
El fenómeno John Green sigue dando a los jóvenes qué leer. "Ciudades de papel" salió al mercado en inglés en 2008, cuatro años antes que el éxito de ventas llevado al cine "Bajo la misma estrella", aunque el público hispano pudo acceder a su traducción recientemente.
Cuenta la historia del joven Quentin y de su amor no correspondido hacia su vecina Margo, quien le pide que la acompañe en un "road trip" algo particular.
Nacido en Indianápolis en 1977, Green es actualmente uno de los autores estadounidenses más importantes de la llamada "Young Fiction" o literatura juvenil.

5. "Mujeres", de Eduardo Galeano
Tras la muerte de Eduardo Galeano el 13 de abril, la editorial Siglo XXI lanzó el libro "Mujeres", que ha sido bien recibido por el público del cono sur americano. El escritor uruguayo trabajaba en esta antología a condición de que se publicase tras su fallecimiento "porque no quería que le molestasen", contó a la AFP el editor español Jesús Espino.
En el libro, "Galeano cuenta la intensidad de personajes femeninos atravesados por el peso de una causa, como Juana de Arco, Rosa Luxemburgo o Rigoberta Menchú; o por su propia hermosura o talento (...). Pero también cuenta las hazañas colectivas de mujeres anónimas", de acuerdo a la editorial Siglo XXI.

Los escenarios de abril: las memorias de Molina Ureña.


POR JOSÉ RAFAEL LANTIGUA

No es solo que la historia la escriben los vencedores, es que siempre habrá diferentes visiones y versiones de la historia, sobre todo cuando los sucesos se desarrollan en distintos escenarios.

La revolución de abril contiene una historia compleja, porque los acontecimientos que la generaron y los hechos que la configuraron son múltiples y tienen diferentes protagonistas. La guerra abrileña tiene una visión desde las oficinas del edificio Copello, y otra desde los comandos; como tiene la suya propia la que se vivió en el Hotel El Embajador o la que se sufrió en la batalla del Puente Duarte; la que conocieron los reporteros extranjeros, la que se manejó en las mesas de los acuerdos y las negociaciones, la que vibró en el sacrificio y bravura de las mujeres combatientes, o la que padecieron los pocos o muchos que no tomaron partido por ninguna de las partes en conflicto y que solo deseaban el fin de la contienda.

No es la misma guerra la que se vivió desde la ciudad intramuros o la casi desconocida que se sufrió desde San Isidro, como no es la misma visión la de los perredeístas, reformistas, socialcristianos y catorcistas, como la de otros sectores de la derecha o la izquierda que jugaron roles temporales o permanentes, activos o limitados en la conjura previa y en el curso de los episodios que construyeron el estallido y sus consecuencias.

La guerra de abril es incluso diferente cuando la reporta un periodista alemán o un cronista norteamericano, cuando la reseña un historiador o la rememora el testimonio de un soldado constitucionalista, cuando la escribe un investigador que cuando la patentiza un poeta. Tad Szulc en su "Diario de la guerra de abril de 1965" ofrece una crónica pormenorizada de la revuelta con la descripción de sucesos que nadie más ha relatado, mientras que Jay Mallin en "El crisol dominicano" escribe una visión parcializada y por encargo. Dan Kurzman en "La revuelta de los condenados" forja una visión muy personal que condena la intromisión de EUA en el conflicto, y José A. Moreno en "El pueblo en armas" visiona la guerra desde un ejercicio sociológico que convierte su narrativa del suceso abrileño en el primer análisis formal del mismo, describiendo "una tipología de los rebeldes" que es un referente único al respecto. Marcel Niedergang en "La revolución de Santo Domingo" forja un relato que a veces contiene yerros, en otras luce muy radical, pero en las más oferta revelaciones que contribuyen a comprender mejor el curso de la crisis, mientras que Piero Gleijeses en "La crisis dominicana" (ampliada y mejorada en "La esperanza desgarrada"), formula un trabajo de tesis a caballo entre la crónica de visión académica y el balance crítico de la epopeya.

Los escenarios de la guerra de abril son pues, diferentes. Y aunque la guerra contenga en el inventario de sus hechos fundamentales la realidad histórica que la crea y la trasciende, no tenemos dudas de que el revelado de sus entretelones sigue rutas de contenido y experiencia disímiles en los cuales el historiador ha de seguir hurgando hasta que pueda configurarse una visión lo más objetiva y amplia que merece como episodio capital de la vida dominicana. De ahí que las memorias del suceso tengan siempre un valor incalculable, no importa que las visiones puedan desmontar altares consagrados, corregir juicios tenidos como definitivos, albergar errores de apreciación o simplemente contener elementos que puedan considerarse como frutos de pasiones o animadversiones nacidas antes o durante el conflicto. Para ir configurando la historia con su vestidura de justicia y verdad, los recuerdos y enfoques de los diversos escenarios de la contienda que han venido elaborándose desde las posiciones de quienes tuvieron presencia en la misma, se inscribirán siempre como inestimables. Señalo a Jesús de la Rosa, Bonaparte Gautreaux Piñeyro, Claudio Caamaño, Rafael Cruz Peralta, Edgar Hernández Mejía, los testimonios compilados por Franklin J. Franco, entre otros textos de valor. Y no debo dejar de incluir las ponencias del histórico seminario sobre la revolución abrileña organizado por el intelectual José Miguel Soto Jiménez cuando fungió como Secretario de Estado de las Fuerzas Armadas, que reunió en un mismo escenario a actores de los bandos enfrentados.

Creía haber leído todo ya (es un decir) sobre la revolución de abril, cuando el viernes de la semana pasada, mientras cenábamos en casa con un grupo de amigos escritores, Bernardo Vega me sugirió la lectura de las memorias del doctor José Rafael Molina Ureña, quien fuera presidente de la república en armas por pocas horas en los plenos inicios de la contienda. Recordé que había adquirido un ejemplar del libro pero no me interesó abordar su lectura de inmediato. Obviamente, ante la recomendación de un historiador exigente y meticuloso me sumergí al día siguiente en la lectura de este testimonio que a no pocos habrá de disgustar, pero que hemos de examinar como una de las visiones de necesario conocimiento sobre la guerra de abril, por dos razones irrefutables: el autor cumplió una misión de vanguardia en la conjura contra el Triunvirato y en los pormenores organizativos del plan de vuelta al poder de Juan Bosch, y su rol ha sido desdibujado -cuando no vilipendiado- históricamente sin que, hasta el momento de la publicación póstuma de estas memorias, se haya conocido en detalles su versión de la contienda.

Molina Ureña formula juicios controversiales, sobre todo en lo relacionado con la participación de Francis Caamaño y José Francisco Peña Gómez en la conjura y en los inicios de los sucesos abrileños, que no serán temas en los que deba ocuparme ahora. Incluso, su relato sobre el periodo posdictadura, su militancia en el 1J4, su paso al PRD, el gobierno de Bosch y la labor que le asignara el mandatario derrocado tanto durante los siete meses de su gobierno como en la dura etapa de conformación del movimiento constitucionalista, todos llenos de informaciones inéditas, podemos pasar por alto al momento, solo para afirmar que dentro del escenario donde él fue guía restringido y líder sin tropas creo que la suya es la mejor reseña que conozco sobre los preparativos del golpe y, específicamente sobre lo acontecido en el Palacio Nacional del 24 al 27 de abril, o sea, cuando todavía los perfiles de la guerra fratricida no estaban claramente definidos y la confusión reinaba prácticamente en los diferentes escenarios del conflicto. 

Vinculado al liderazgo del coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez ("Siempre me pareció un militar resuelto, inteligente y serio, y a todas luces, conocedor de sus deberes cívicos y militares. Educado, de trato afable, de verbo fácil y rico en matices gramaticales y de un carisma arrebatador, que motivaba e inspiraba seguirlo"), Molina Ureña movió respaldos en diversos grupos, civiles y militares, para enfrentar al Triunvirato y reponer a Juan Bosch, aunque deja claramente advertido que apoyos de importancia ponían reparos a la posibilidad del retorno de Bosch a la presidencia del país, aunque sí a la deposición de los triunviros y a un cambio de mandos en la jefatura del Estado. Asombra conocer la cantidad de gente de relevancia que participó en la conspiración que desembocó en la guerra, conjura muy estratificada porque cada grupo tenía objetivos diferentes y actuaba desde posiciones contrapuestas. Menciono solo a civiles, que los militares es lista aparte: Zaida Ginebra, Nicolás Silfa, Manolín Jiménez Rodríguez, Dr. Anecto Gómez, Barón Suero Cedeño, José Eligio Bautista Ramos (Mamellón), Caonabo Javier Castillo, Luis Dihmes Pablo, Guaroa Liranzo, Arnaldo Espaillat Cabral, Luis Homero Lajara Burgos, Homero Hernández Almánzar, Francisco Gómez Estrella, Bienvenido Hazim Egel, Ángel Ramis, Marino Piantini Espinal, Aníbal Campagna, Salvador Jorge Blanco, Francisco Augusto Lora y para detener las menciones, José Enrique Piera, padre de Nuria Piera. Fue una conspiración donde se aunaron voluntades desemejantes. Unos provenían de escisiones del tren golpista, otros querían restablecer el orden constitucional pero sin Bosch, otros se unían al derrotero para facilitar la entrada de Joaquín Balaguer a la tómbola política, algunos más se sentían asqueados del vaho corruptor del Triunvirato y los hubo que decidieron ser parte de una nueva búsqueda de la dignidad nacional perdida el 25 de septiembre de 1963. Las visiones y versiones de la historia de abril de 1965 son complejas y distan mucho aún de estar total y fielmente completadas.

La universidad Autónoma De Santo Domingo (UASD), Recinto Santiago y el taller literario Virgilio Díaz Grullón, celebró, en el bar Moisés Zouain, del Gran Teatro del Cibao, su Reconomientos Anuales 2015.









jueves, 25 de junio de 2015

En casa de Victor Hugo.

El edificio funciona hoy como un templo dedicado a su obra.


PARÍS.- Coloso literario y amante turbulento, Victor Hugo vivió y escribió en la muy parisiense Plaza de los Vosgos durante 16 años, un apartamento en el barrio del Marais que estos días reabre sus puertas al público.


Es esa figura que no se agota nunca, que encabeza el ilustre Panteón republicano y que, hace apenas un año, se impuso en el bullicio de Twitter con el "hashtag" #FuckHugo, la reacción de unos escolares reticentes a revisar las obras del prohombre para acceder a la universidad. En Francia, Hugo está por todas partes.



"Los franceses mantienen un vínculo complejo con su legado, a veces quizá de hartazgo o indiferencia, pero el caso es que sus textos permanecen muy vivos, muy presentes", corrobora a Efe el director de la Casa-Museo de Víctor Hugo, Gérard Audinet, quien ha supervisado la renovación del edificio.



Al margen de la escritura, el autor de "Los Miserables" fue un político controvertido, un dibujante de talento y un amante pluriempleado que alimentaba cierta vocación por la decoración de interiores, una pasión algo más prosaica que desplegó en el número 6 de la Plaza de los Vosgos.



Aquel Hugo había dejado atrás la miseria, vendía todo lo que firmaba y acabó transformando los cerca de 280 metros cuadrados de la vivienda en un particular gabinete de curiosidades donde recibía a la sociedad de la época, hasta que el golpe de Estado de Luis Napoleón Bonaparte le condenó al exilio.



Para entonces, el novelista había logrado rediseñar el mobiliario, revestir los muros de grabados a su gusto y diseñar un pasadizo entre su cuarto y una calle adyacente para facilitar el tránsito de amantes ante el estupor de "madame Hugo". "No compartían el mismo temperamento", precisa Audinet con cierto pudor.



Rescatado por la ciudad en 1902 al poco de la muerte del escritor, el edificio funciona hoy como un templo dedicado a su obra repleto de escolares que siguen las explicaciones de los historiadores entre una red de bustos del escritor.



La visita desemboca frente a la cama adoselada donde falleció el autor, escoltada de un océano de objetos sin fin aparente -su dueño fue un acumulador patológico- y una improbable serie de mesas altas: Hugo, que padecía problemas de circulación en las piernas, escribía de pie.



El genio contaba solo 30 años y un bagaje editorial más que sólido cuando se mudó junto a su mujer Adèle y los cuatro hijos de ambos a la famosa vivienda, donde residiría entre 1832 y 1848. Allí comenzó "Los Miserables" y, en paralelo, concluyó su matrimonio.



"Era un Par de Francia y gozaba de especial protección, de modo que le recomendaron encerrarse en la escritura después de que un marido despechado le sorprendiese junto a su mujer", relata Audinet para sugerir lo que parece evidente, que el escritor fue más fiel a sus amantes que a su esposa.



Ella, que le proscribió del lecho conyugal, se había enamorado antes del también literato Sainte-Beuve, amigo del propio Hugo e integrante del famoso cenáculo romántico que este impulsó en los Vosgos.



A las fiestas se sumaba el vecino y poeta Theophile Gautier, que no era romántico pero sí creía en el poder creativo del alcohol.



Eran los años efervescentes del Romanticismo y su "patrón", como apoda Audinet al novelista, reunía al propio Gautier junto a Balzac, Dumas o Mérimée en unos trajines literarios donde Hugo asumía el rol de padrino.



El asunto reside en saber si ese padrinazgo podría extenderse a la literatura gala. En su último número, el bimensual literario "Le Magazine Littéraire" zanjaba los varios y encarnizados debates que rodean a la simbólica figura del Gran Escritor Nacional para atribuir tal rango al padre de Quasimodo o Jean Valjean.



"No hay duda, se da por hecho que es nuestra referencia nacional", tercia Audinet. Después de todo, el escritor ya aspiraba a ello cuando garabateó en un cuaderno escolar aquella promesa: "Seré Chateaubriand o no seré nadie".



Los años le concedieron algo mejor: aquel adolescente se convirtió contra todo pronóstico en Victor Hugo, "primer escritor de Francia". Con gesto grave, los bustos parecen asentir.

Editorial augura que segunda obra de Harper Lee se convertirá en otro clásico.

MIAMI (EE.UU.).- La editorial Harper Collins prevé que la segunda obra de Harper Lee, autora de la célebre "Matar un ruiseñor", se convertirá también en un clásico de las letras estadounidenses tras su publicación en julio y pondrá fin a más de 50 años de silencio de la escritora.

El libro, que lleva por título "Ve y pon un centinela", representa para la editorial un "privilegio" por tratarse de "un libro que pronto se convertirá también en un clásico", declaró Larry Downs, vicepresidente de HarperCollins Español, responsable de la distribución de la obra en lengua española en el continente americano.

El editor reconoció a su vez "el deber y el peso de ser buenos administradores del contenido" de esta obra, escrita en la década de 1950 y redescubierta el año pasado y en la que vuelve a aparecer Scout Finch como protagonista.

Aún cuando es "casi imposible superar" una obra de la naturaleza de "Matar un ruiseñor", que le valió a su autora un premio Pulitzer y del que ha vendido más 40 millones de copias en todo el mundo, el editor espera que los lectores de "Ve y pon un centinela" hallen también "las mismas sonrisas, desafíos, y oportunidades para crecer".

Sobre este lanzamiento, que se dio a conocer en febrero, la autora explicó en su día que el manuscrito lo escribió antes de "Matar un ruiseñor", pero que la trama constituye una secuela de su laureado debut.

"A mediados de los años 50 terminé una novela llamada 'Go Set a Watchman'. Incluye el personaje de Scout como una mujer adulta y yo creía que era un trabajo bastante decente. Mi editor, cautivado por los flashbacks a la infancia de Scout, me convenció para que escribiera una novela desde el punto de vista de la joven Scout", explicó Lee, actualmente de 88 años.

El resultado de ese encargo fue "Matar un ruiseñor", publicada en 1960 y llevada al cine en 1962 con éxito de crítica y taquilla, en la que Gregory Peck interpreta el papel de Atticus Finch, padre de Scout, y por cuyo trabajo se llevó un Óscar a Mejor Actor.

El éxito del debut literario de Lee dejó en el olvido el manuscrito de "Ve y pon un centinela", hasta su redescubrimiento en 2014. En todos estos años, Lee mantuvo un perfil bajo, con esporádicas entrevistas y unos cuantos ensayos publicados y sin intención de volcarse en la creación de otra novela.

"No sabía que había sobrevivido, así que me sentí sorprendida y encantada cuando mi querida amiga y abogada Tonja Carter lo descubrió", explicó la escritora de 88 años, sobre la próxima publicación, que saldrá el 14 de julio con una tirada inicial de dos millones de copias.

Según lo adelantado por esta casa editorial, la acción de la novela transcurre veinte años después de "Matar un ruiseñor", cuando Scout regresa a Maycomb desde Nueva York para visitar a su padre, e incluye a muchos de los personajes que aparecen en aquella novela.

Este lanzamiento, considerado una de las grandes noticias de las últimas décadas en el mundo editorial, despertó las suspicacias del gremio de críticos literarios, quienes se preguntaron si es que la escritora nacida en Alabama (EE.UU.) había sido presionada a publicar el manuscrito.

Para zanjar las sospechas tuvo que intervenir la Comisión de Seguridad de Alabama, un organismo cuyo fin es prevenir el fraude financiero a los ancianos y que en marzo concluyó que Harper Lee sí quiere que su segundo libro sea publicado y así se lo dijo ella misma a un miembro de ese ente en una entrevista personal.

Poco antes del pronunciamiento de este organismo, la abogada de la escritora, Tonja Carter, salió al paso de las conjeturas al señalar que la escritora apoya sin ningún tipo de dudas la publicación de la novela y estaba "extremadamente dolida" ante la sugerencia de que haya podido ser engañada.

"Es una mujer muy fuerte, independiente y sabia que debería estar disfrutando el descubrimiento de su novela perdida", dijo la abogada al periódico The New York Times. "En lugar de eso, está teniendo que defender su propia credibilidad y toma de decisiones", lamentó.

Escritores provincia El Seibo se reunirán en Miches.

La actividad es organizada por la Editorial Santuario.

MICHES. Un encuentro de escritores de la provincia El Seibo será efectuado este sábado 27 en Miches, de 3:00 a 6:00 de la tarde, a propósito de la Semana Cultural Arte Miches 2015, que se realiza en ese municipio.

La actividad es organizada por la Editorial Santuario y tendrá lugar en el Ayuntamiento Municipal de Miches.

"En este encuentro haremos un levantamiento de los cultores de la escritura en la provincia y estudiaremos el pasado y presente de las letras seibanas como una forma de definir el futuro de las mismas", dijo Isael Pérez, director de Santuario.

Algunos temas a tratar serán la lectura, escritura y publicación y venta de libros en papel y digital, dentro y fuera del país; así como las ferias nacionales e internacionales del libro y la conciencia del oficio de escritor, entre otros.

Pérez, quien es el coordinador del encuentro, exhortó a los escritores a apoyar con su presencia, participación e ideas este Primer Encuentro Provincial de Escritores Seibanos. La provincia está compuesta por los municipios Santa Cruz de El Seibo y Miches.